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Los planes de pensiones y los planes de jubilación privados: Dos trucos financieros para una vejez en paz

Feb 21, 2021

Finanzas para no financieros


Planificar el otoo vital

Actualizado Lunes,
22
febrero
2021

00:46

Estos trucos permiten complementar la red de la pensin pblica para apuntalar un futuro sin grandes incertidumbres materiales.

Gabriel Sanz

La vejez est ah mismo, a la vuelta de esa esquina, cuando empezamos a preocuparnos ms por la meteorologa que por los bares de moda. Por ejemplo. Tiene sus cosas buenas, ojo, no es todo achaques y arrugas. Si se ha digerido bien la dosis de experiencia que le toca a cada uno, las preocupaciones se relativizan y las pequeas cosas brillan ms intensamente.

Pero para eso necesitamos tranquilidad. Aunque la clave ah es la paz de espritu, como deca el viejo Aristteles (probablemente ms sabio por viejo que por Aristteles), para buscarla el ser humano necesita antes cubrir un mnimo de necesidades materiales. O sea, dinero. Y con las fuerzas agotadas por los aos, el grifo dejar de manar. El truco consiste en prepararse desde ya.

Jos Gonzlez, director de Pensiones y Previsin Colectiva de Santander Asset Management Espaa, describe dos trucos para proveerse esa futura tranquilidad: los planes de pensiones y los planes de jubilacin son «dos vehculos de naturaleza distinta con la misma finalidad: generar ahorro para complementar la pensin pblica en el momento de la jubilacin». En ambos casos, cuanto antes y mejor se activen, mayor eficacia y menor dolor: «Hacerlo lo antes posible implica menor esfuerzo econmico, y conviene afrontarlo con aportaciones peridicas y a largo plazo para esquivar los vaivenes del mercado». Adems, resulta decisivo «adecuar el importe a las posibilidades reales de cada inversor».

Tal y como estn las cosas, Gonzlez cree que «debemos pensar ms en invertir que en ahorrar, porque los tipos de inters actuales no ofrecen rentabilidades». El plan de pensiones se ajusta a esa estrategia: «Los partcipes aportan de forma anual, mensual o con la periodicidad que quieran (incluso pueden interrumpir la aportacin) un dinero que va a parar a un fondo, cuyos gestores invierten en diferentes activos. As el dinero va creciendo hasta terminar como complemento de la pensin pblica cuando llegue el momento».

Pero no solo de rentabilidad vive el plan de pensiones. «Tambin afectan aspectos como la fiscalidad, ya que las aportaciones tienen una deduccin directa en la cuota del IRPF, y la flexibilidad que supone que las aportaciones sean voluntarias, por lo que se puede ajustar el esfuerzo al momento del ciclo vital del cliente». Para sacar la mejor tajada de estas ventajas, «es muy importante buscar asesoramiento profesional a travs de una entidad financiera, que le ofrezca al cliente lo que mejor se adapte a su perfil de riesgo y horizonte temporal». Por su parte, los planes de jubilacin suelen estar dirigidos a «clientes que desean obtener una rentabilidad conocida de antemano a cambio de una prima nica o varias peridicas». Su principal encanto consiste en «ofrecer una rentabilidad mnima que, en el actual entorno de tipos, es exigua y muy inferior a la de los planes de pensiones». Adems, sus aportaciones, las primas, son obligatorias y no cuentan con incentivos fiscales mientras se van aportando, sino solo en el momento de retirar todo el dinero.

Ambos vehculos, eso s, cuentan con liquidez. «En el caso de los planes de pensiones, se puede obtener 10 aos despus de la primera aportacin o si se cumplen determinadas contingencias: jubilacin, fallecimiento, enfermedad grave, paro prolongado o incapacidad laboral». En los planes de jubilacin, en cambio, se puede retirar dinero «segn las condiciones acordadas, pero puede aplicarse una penalizacin».

Se elija una u otra herramienta, lo importante es animarse. Segn datos de Inverco, apenas un 40% de los hogares espaoles ahorra a travs de un plan de pensiones. «El sentido tan arraigado de la propiedad ha propiciado un exceso de concentracin del ahorro en ladrillo», explica Gonzlez. Pero nuestra regulacin tampoco incentiva: «En nuestro pas, la tasa de reemplazo [el porcentaje del ltimo salario que cubre cada pensin] se sita en alrededor del 83%, mientras que la media de la OCDE es del 58%».

Para cambiar esta dinmica, Gonzlez sugiere «una mayor educacin financiera que explique el ahorro a largo plazo como una necesidad; por ejemplo, viendo el ahorro para la jubilacin como una factura ms, como un gasto peridico». Sin olvidar, eso s, «herramientas e incentivos fiscales que potencien y posibiliten la universalizacin de dicho ahorro».

El primer profesor que se ha apuntado ha sido la pandemia de covid, que ha demostrado la efectividad de este tipo de ahorro «en la apertura de ventanas de liquidez. Los que se han quedado en el paro con los ERTE o los empresarios y autnomos que han visto reducidos dramticamente sus ingresos han podido tirar de parte del dinero de sus planes de pensiones. Ms de 50.000 familias se han beneficiado».

Con la colaboracin de Banco Santander.


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